Director artístico: Yury Petujov (Artista del Pueblo de Rusia)
GALA DE BALLETS DE UN ACTO
con coreografías de Leonid Yacobson
(Dedicado al 100º aniversario de este coreógrafo)
Programa:
I parte:
“TRÍPTICO RUSO”
Coreografías: Leonid Yakobson
Música: M. Musorgsky, S. Prokofiev y S. Aronov
1. “Snegurochka” (música: S. Prokofiev)
2. “Baba-Yaga” (música: M. Musorgsky)
3. “Kumushki” (música: S. Aronov)
“CORTEJO NUPCIAL”
Coreografías: Leonid Yakobson
Música: D. Shostakovich
“RODIN”
Composiciones coreográficas basadas en las esculturas de Rodin
Coreografías: Leonid Yakobson
Música: C. Debussy, S. Prokofiev y A. Berg
1. Eterna Primavera (música: C. Debussi)
2. Beso (música: C. Debussi)
3. Ídolo Eterno (música: C. Debussi)
4. Desesperación (música: S. Prokofiev)
5. Éxtasis (música: S. Prokofiev)
6. Minotauro y Ninfa (música: A. Berg)
II parte:
“ESPARTACO” (escenas)
Coreograf ías: Leonid Yakobson
Música: A. Khachaturián
1. Triunfo de Gras
2. Danza de Egina
3. Etruscas
4. Combate de gladiadores: africano, numídeo, galo
5. Combate de gladiadores: Retiariy y Murmillón
6. Vírgenes gaditanas
7. Sublevados (rebeldes)
8. Adagio de Frigia y Espartaco
9. Último combate de Espartaco
10. Llanto de Frigia
“TRÍPTICO RUSO”
Se trata de un ciclo de cuatro miniaturas unidas en torno a escenas costumbristas de car ácter popular y que están organizadas por medio de diversos sketchs aderezados con personajes tomados de los más famosos cuentos rusos.
Su coreógrafo utiliza una amplia variedad de medios: desde recursos técnicos academicistas hasta momentos muy lúdicos de ambiente popular. Todo ello ligado estéticamente a través de la danza clásica y la pantomima.
Leonid Yacobson fue el primero en consolidar el género de las miniaturas coreográficas. Con sus creaciones la miniatura alcanzó su máximo nivel y prestigio. Sus composiciones se caracterizan por la minuciosidad con que trata todos los detalles y por la profundidad en el planteamiento de los problemas que aborda.
“Tríptico Ruso” consigue transmitir a los espectadores variadas sensaciones de alegría y de tristeza pero, sobre todo, logra la reflexión sobre los temas que trata. Todo ello envuelto en una enorme belleza estética.
“CORTEJO NUPCIAL”
Es un ballet en un acto con música de Shostakovich. Tanto su argumento como la coreografía están inspirados en la obra pictórica de Mark Shagal.
Amenizado por la música de una pequeña orquesta se mueve el cortejo nupcial. Se ve triste a la novia porque la van a casar con un ricachón al que ella no quiere porque está enamorada de un muchacho pobre como ella. Éste suplica que no le separen de su amor. Pero los padres del ricachón se ríen de él, despreciándole, y los padres de la novia no pueden ayudarle. El cortejo sigue su marcha mientras el chico pobre llora desesperado.
“Cortejo nupcial” en una obra muy concentrada que aborda la problemática de la desigualdad social. La lógica coreográfica de cada personaje es de marcado carácter individualista y la plástica emocional y enormemente bella.
“RODIN”
Composiciones coreográficas sobre las esculturas de Rodin
A finales de los años 50 Leonid Yacobson se apasionó con la plástica de las esculturas de Augusto Rodin. Durante varios años creó coreografías sobre algunas de sus esculturas: Eterna Primavera (1958), Beso (1958), Ídolo Eterno (1958), Desesperación (1962), Minotauro y Ninfa (1962), Éxtasis (1975). Posteriormente las unió en el “Ciclo de composiciones coreográficas sobre esculturas de Rodin”. El estreno de las tres primeras miniaturas en el escenario del Teatro Kirov de San Petersburgo en 1958 provocó una avalancha de críticas negativas: culpaban a sus coreografías de un inadmisible erotismo y plástica sensual... le recomendaban vestir a los bailarines en vez de mallas blancas con las tradicionales túnicas griegas de la época.
Pero el paso del tiempo ha hecho justicia y el ciclo de miniaturas “Rodin” se considera actualmente como un obra maravillosa sobre el amor en sus diferentes manifestaciones y se entiende como una nueva visión de las obras maestras del gran escultor Rodin.
“ESPARTACO” (escenas)
El ballet “Espartaco” es la más importante obra del compositor Aram Khachaturian. Su estreno tuvo lugar en 1956 en el escenario del Teatro Kirov de San Petersurgo.
La música de Khachaturián entusiasmó a Leonid Yacobson y su imaginación recreó las imágenes de esa época tan lejana. El mismo coreógrafo definió el ballet como “Escenas de la vida romana”. Le atrajo la idea de la creación de plástica romana en el umbral del fin del imperio: todavía sorprendente por su lujo pero ya evidenciando un mundo cínico e interiormente muerto.
Conseguir transmitir ese halo de antigüedad requirió una concepción plástica distinta. Por primera vez en el ballet ruso Yacobsón negó las normas clásicas y creó un ballet entero a base de “plástica libre”, utilizando túnicas y sandalias como vestuario. El espectáculo emociona con el dramatismo de los destinos humanos, la lucha de las pasiones, resultando espectacular, exótica y profundamente bella.
En 1981 Yacobsón creó la versión de ballet de un acto para el repertorio de la compañía. En junio de 2002 se estrenó la nueva producción después de diez años sin representarlo.