Ballet en 2 actos
Música: Adolphe Adam
Coreografía: Jean Coralli, J. Perrot y Marius Petipa
Diseño del decorado y el vestuario: Natalia Jojlova
Duración 2 horas, con un descanso incluido
ACTO I
En una pequeña aldea rodeada por bosques y viñedos, aparece Albrecht, Duque de Silesia, que se hace pasar por un campesino para obtener el amor de Giselle.
Hilarión, el guardabosque, también está enamorado de Giselle, pero es rechazado por ella. Giselle se ve atraída por el joven desconocido, mientras Hilarión intenta convencerla de que no le crea.
Giselle baila a pesar de su salud delicada y es sorprendida por su madre, quien expresa sus temores de que al truncarse prematuramente la vida de su hija, ésta llegue a convertirse en una Willi, las habitantes nocturnas de los bosques, almas en pena de jóvenes que han muerto antes de sus bodas.
Durante una cacería organizada por la corte, llega al lugar casualmente el séquito del Príncipe de Courtland con su hija Bathilde, que es la prometida de Albrecht. Bathilde queda impresionada por el encanto y la inocencia de Giselle. Los aldeanos festejan la conclusión de la cosecha y coronan a Giselle como la reina de la vendimia.
En medio del baile y la alegría irrumpe Hilarión, que ya ha descubierto el engaño de Albrecht, aprovecha la presencia del Príncipe de Courtland y desenmascara al joven Duque. Giselle desesperada pierde la razón y muere.
ACTO II
En el cementerio, a medianoche llega Hilarión. De repente se encienden unas extrañas luces, de las que se esconde asustado. De sus tumbas sales las espectrales y vengativas Willis.
Albrecht, arrepentido de haber sido el causante de la muerte de Giselle, viene a depositar flores en su tumba. Aparece y desaparece el espectro de Giselle.
Mirtha, la espectral reina de las Willis, con una flor blanca convoca a su corte de femeninos fantasmas.
Las Willis se disponen, danzando, a recoger a su nueva compañera, Giselle, que aparece sobre la tumba y se inclina ante la Reina para iniciar luego su danza con las otras.
El corro de las Willis, tras una danza loca, lleva a Hilarión hasta la muerte en el lago.
Al retorno de Albrecht, Mirtha le condena a la misma suerte fatal de todos aquellos que caen bajo el despiadado poder de las Willis, pero Giselle trata de protegerlo junto a la cruz, implorando en vano a la implacable reina Mirtha. Condenado a danzar hasta la muerte, Giselle le protege con su amor hasta que las primeras luces del alba despuntan.
Al oír las campanas las Willis desaparecen, y Giselle, finalmente, sigue a sus compañeras hacia el reino de las sombras, después de haber encaminado a su amado hacia la luz y la vida. Albrecht, para siempre, vivirá su tristeza por el amor perdido que es más fuerte que la misma muerte
Solistas:
Giselle Nadezhda Ivanova (26, 28, 30 (19’00) de junio)
María Tarnogradskaya (27, 30 (22’30) de junio)
Marina Dvorianchikova (29 de junio, 1 de julio)
Conde Albrecht Andrey Shalin (26, 28, 30 (19’00) de junio)
Alexey Turdiev (27, 30 (22’30) de junio)
Dmitry Golubev (29 de junio, 1 de julio)
Mirtha Anastasia Tetchenko
Hilarión, guardabosques Vladimir Shachnev (26, 28, 30 de junio)
Alexander Shirokij (27, 29 de junio, 1 de julio)
Amigo Alexander Kuznetsov
Berther, madre de Giselle Alexandra Borodina
Bathilde, novia del conde Natalia Petrova
2 Wilis Natalia Petrova, Uliana Denisova