Historia y origen de El lago de los cisnes

Existen tantos ballets llenos de color, como La Bella Durmiente, Carmen o Don Quijote, sin embargo, cuando pensamos en ballet nos viene a todos la imagen de los delicados cisnes blancos, frágiles y elegantes.

A continuación hablaremos sobre la historia de cómo llegó este ballet a tener fama mundial: dónde surgió su entrañable argumento, cómo se compuso su expectacular música y cómo pasó a ser el ballet clásico por excelencia.

Foto: El lago de los cisnes, Ballet Clásico Internacional

Castillo de El lago de los cisnes

El rey Luis II de Baviera lo mandó construir en 1869 en Neuschwanstein.

Antes del primer estreno

La fantástica historia de El lago de los cisnes

El origen del argumento de no se conoce con certeza. Parece tener relación con una antigua leyenda alemana, un cuento escrito por Johann Musäus titulado El velo robado, y el cuento alemán Ondina, escrito por Friedrich Fouqué y traducido al ruso por Zhukovsky. También tiene relación con La metamorfosis de Ovidio, cuentos de los Hermanos Grimm y la ópera de Daniel Auber, El Lago de las Hadas.

Sin embargo, sí sabemos que el libreto del ballet El lago de los cisnes fue escrito bajo la dirección de los Teatros Imperiales de Moscú. Sus autores fueron Helzer, bailarín y profesor, y Bergichev, dramaturgo y gerente de los Teatro Imperiales.

La espectacular música de Chaikovski

Foto: Piotr Ilich Chaikovksi

Chaikovskiy a menudo componía música por encargo y aceptó componer este ballet por un lado, por el dinero, pero por otro, porque hacía tiempo que quería probarse en el género del ballet. Para ello, utilizó parcialmente su partitura de su ópera Ondina, que después destruiría.

Bergichev encargó a Chaikovski ponerle música a El lago de los cisnes y él la compuso entre 1875 y 1876. Curiosamente, cuatro años antes de eso, Chaikovskiy había compuesto un pequeño ballet para los hijos de sus familiares titulado El lago de los cisnes.

La música de Chaikovski fue una innovación en el género del ballet. Hasta entonces las melodías de los ballets eran muy simples, sin embargo, Chaikovski quería huir de lo habitual y creó una música llena de sinfonismo, con melodías llenas de lirismo y formas más poéticas.

El escándalo de la primera coreografía de El lago de los cisnes y su curiosa resolución

El lago de los cisnes se estrenó en el Teatro Bolshoi de Moscú el 20 de febrero 1877. La coreografía que creó Reizinger, un coreógrafo checo que llevaba seis años trabajando para los Teatros Imperiales de Moscú, tuvo unas críticas terribles.

Además, hubo un escándalo por una discusión entre la dirección y la solista principal, Anna Sobeschanskaya. Como estaba disconforme con que en el tercer acto no bailase un papel solista, sino solo como una de las novias de la fiesta en el palacio, se fue a San Petersburgo para hablar con Marius Petipá para que le hiciese una coreografía solista sobre la música de Minkus, el compositor de famosos ballets como La bayadera y Don Quijote.

Al enterarse de que Sobeschanskaya quería introducir fragmentos de Minkus en El lago de los cisnes, Chaikovski se negó rotundamente y compuso una nueva música para la coreografía de Petipá. A la bailarina le gustó tanto que le pidió componer una variación más. Lo más curioso es que ella consideraba que esta música era su propiedad, por lo que se omitía en las funciones donde no bailaba ella sino la otra solista, Polina Karpakova. Chaikovski todavía compuso varias partes más: a Karparova le compuso la danza rusa y a Sobeschanskaya el famoso paso a dos del tercer acto de Sigfrido y Odile, el cisne negro. El resultado fue que las dos bailarinas se turnaban las partes solistas, lo que implicaba que en la orquesta tenía que estar muy atentos para no tocar la partitura errónea.

Después de esto, Sobeschanskaya y Chaikovski por fin hicieron las paces.

El primer Lago de los cisnes, ¿éxito o fracaso?

En palabras de Chaikovski:

Pura porquería, no puedo pensar en esto sin sentir vergüenza.

No le gustaba la falta de imaginación creativa de la coreografía, que el decorado, en comparación con el de las óperas, era muy poco lujoso y que el director de la orquesta parecía que nunca había trabajado con una partitura complicada. Después de 27 representaciones, quitaron el espectáculo del repertorio.

Más tarde, el coreógrafo belga Yosef Hansen redactó parcialmente una nueva versión del ballet. Se estrenó en 1882 y tampoco tuvo éxito.

A la tercera va la vencida

Tras la muerte de Tchaikovskiy en 1893, decidieron hacer un homenaje en San Petersburgo poniendo en escena las mejores obras de su legado. Petipá se negó rotundamente a participar en la restauración del fracasado ballet de El lago de los cisnes, por lo que le encargaron la coreografía a Lev Ivanov.

Lev Ivanov despojó al ballet de las convenciones de la época: redujo la pantomima y el exceso de las danzas de carácter, reformó las posiciones de los pies y brazos de las bailarinas y eliminó de su vestuario las alas. Fue Ivanov quien hizo que los brazos de las bailarinas encarnasen el movimiento de las alas de los cisnes, lo que modernizó al ballet al darle una estética romántica, vanguardia en aquel momento.

Así, fue en 1894 cuando el mundo vio por primera vez el famoso Acto Blanco y fue Lev Ivanov quien hizo de El lago de los cisnes la obra más famosa del ballet clásico.

La llegada del éxito mundial de El lago de los cisnes

El 15 de enero de 1895 se estrenó la versión nueva y completa de El lago de los cisnes en el Teatro Mariinski de San Petersburgo.

Para ese memorable estreno, el coreógrafo Marius Petipá reformó el libreto y la coreografía del primer y tercer acto (excepto las danzas napolitana y húngara, que las hizo Lev Ivanov). Lev Ivanov hizo la coreografía del segundo y cuarto acto. Así, la versión de Petipá e Ivanov se convirtió en la clásica, siendo la base de la mayoría de las producciones que se han hecho desde entonces.

Legado y evolución de El lago de los cisnes

Desde su primer estreno 1877 hasta hoy, El Lago de los Cisnes ha evolucionado en diversas versiones y ha mantenido su lugar como fuente inagotable de belleza en la cultura universal.

En Tatiana Solovieva Producciones hemos compartido con España muchas versiones maravillosas del gran clásico:

  • Ballet Clásico Internacional (de gira en España en las próximas Navidades)

  • Ballet Imperial Ruso

  • Kiev Modern Ballet

  • Ballet Clásico de Moscú

  • Joven Ballet de Ucrania

  • Ballet Chaikovski de Perm

  • Ballet Yakobson de San Petersburgo

  • Ballet de San Petersburgo de Andrey Batalov

  • Ballet de la Ópera de Samara

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